Xi Jinping visita Corea del Norte para reforzar alianza con Kim Jong-un

El presidente de China, Xi Jinping, inició este lunes una visita oficial a Corea del Norte para reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en un encuentro que busca fortalecer una relación marcada por décadas de cooperación, pero también por episodios de tensión y desconfianza.

Xi permanecerá en Pyongyang hasta el 9 de junio, en lo que constituye su primera visita al país desde 2019. El viaje se produce en un contexto de cambios geopolíticos en Asia y de una creciente cercanía entre Corea del Norte y Rusia.

Una alianza histórica con intereses estratégicos

China es el principal aliado político y socio comercial de Corea del Norte. Ambos países comparten una frontera de aproximadamente 1.400 kilómetros y mantienen un tratado de defensa mutua firmado hace 65 años, el único acuerdo militar de este tipo que Pekín conserva actualmente con otro Estado.

Las autoridades de ambos países suelen describir su relación como una amistad “forjada en sangre”, en referencia al apoyo militar chino durante la Guerra de Corea (1950-1953).

Sin embargo, expertos internacionales señalan que la relación ha atravesado momentos de tensión, especialmente debido al desarrollo del programa nuclear norcoreano y a las diferencias estratégicas entre ambos gobiernos.

Xi Jinping y Kim Jong-un en Pyongyang.

La preocupación de Pekín por el acercamiento a Rusia

Uno de los principales temas detrás de la visita sería la creciente cooperación entre Pyongyang y Moscú.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Corea del Norte ha estrechado sus vínculos con Rusia y con el presidente Vladimir Putin, incluyendo acuerdos de cooperación militar y de defensa.

Analistas consideran que China busca evitar una pérdida de influencia sobre Corea del Norte, un país que sigue siendo clave para la seguridad de sus fronteras y para su estrategia regional frente a Estados Unidos y sus aliados.

Para Pekín, Corea del Norte funciona como un amortiguador geopolítico frente a la presencia militar estadounidense en Asia Oriental, aunque sus constantes pruebas de misiles y su programa nuclear también generan preocupación.

Una relación entre cooperación y desconfianza

Las relaciones entre ambos gobiernos se deterioraron durante los primeros años de mandato de Kim Jong-un, cuando Corea del Norte aceleró sus ensayos nucleares y de misiles, medidas que provocaron inquietud en China.

El distanciamiento alcanzó uno de sus puntos más notorios en 2014, cuando Xi Jinping visitó primero Corea del Sur antes de reunirse con el líder norcoreano, una decisión interpretada como un gesto de descontento hacia Pyongyang.

Sin embargo, a partir de 2018 ambas naciones retomaron el diálogo de alto nivel y comenzaron un proceso de acercamiento que se mantiene hasta la actualidad.

Un vínculo que sigue siendo indispensable

A pesar de las diferencias, China continúa siendo el principal sostén económico de Corea del Norte. El comercio bilateral alcanzó el año pasado su nivel más alto en seis años y ambos países han retomado gradualmente intercambios diplomáticos y conexiones de transporte suspendidas durante la pandemia.

Para los analistas, la visita de Xi Jinping refleja una realidad que persiste desde hace décadas: China necesita mantener influencia sobre Corea del Norte para proteger sus intereses estratégicos, mientras que Pyongyang requiere el respaldo económico y diplomático de Pekín para afrontar su aislamiento internacional.

Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.

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