La delegación de Venezuela expresó este martes 6 de octubre su rechazo a la renovación por dos años del mandato de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos, aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con 25 votos a favor, cinco en contra y 17 abstenciones.
Durante su intervención en el 63.º período de sesiones del Consejo, la representación nacional reconoció que el proyecto de resolución actual muestra una «evolución experimentada» al incorporar modificaciones y reducir «algunos de sus elementos más confrontacionales». Asimismo, valoró positivamente la reanudación de la cooperación y el diálogo con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh).
Sin embargo, la delegación ratificó sus «reservas de principio» y argumentó que «ha llegado el momento de superar mecanismos de escrutinio establecidos sin el consentimiento del Estado concernido». En su lugar, abogó por consolidar modalidades de trabajo enfocadas en resultados concretos y sostenibles construidos de manera conjunta, priorizando la asistencia técnica a través de la oficina del Acnudh.
Apuesta por el diálogo y la cooperación institucional
La delegación venezolana rechazó que el país evada el entendimiento internacional y recordó su participación activa en mecanismos universales, como el Examen Periódico Universal (EPU), de cara a su próximo ciclo.
«Creemos firmemente que los mecanismos internacionales deben acompañar y complementar las capacidades nacionales, no sustituirlas», puntualizó el organismo, al tiempo que insistió en que la efectividad en la materia se fundamenta en la «universalidad, la objetividad, la imparcialidad, la no selectividad, la no politización y el diálogo genuino».






