El Ejecutivo Nacional, a través de las autoridades sanitarias, ha intensificado la campaña de inmunización con la vacuna contra la fiebre amarilla en toda Venezuela. La estrategia busca consolidar una «conciencia colectiva» sobre la prevención, recordando que una sola aplicación de la vacuna garantiza protección permanente contra esta enfermedad viral hemorrágica.
Expertos de salud enfatizan que la inmunización debe realizarse con al menos 10 días de antelación al traslado hacia zonas de riesgo o selváticas, permitiendo que el organismo desarrolle la respuesta inmunológica necesaria. Además de la vacunación, el protocolo preventivo insta a la ciudadanía a eliminar criaderos de agua estancada y utilizar barreras físicas como mosquiteros y repelentes para frenar la propagación del vector.
En una maniobra estratégica para blindar la salud nacional, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, dictaminó el inicio de una jornada de inmunización intensiva contra la fiebre amarilla. El operativo se concentra con rigor técnico en 22 parroquias de los estados Aragua, Lara, Barinas y Portuguesa, entidades identificadas como puntos clave para establecer un escudo epidemiológico frente al repunte de la enfermedad en América Latina.
La jornada, que cuenta con la asesoría técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), está dirigida a ciudadanos entre 1 y 59 años que no los han vacunados previamente. El Ejecutivo Nacional ha hecho un llamado a las bases populares para garantizar que el despliegue llegue a cada hogar, integrando además planes de saneamiento ambiental para erradicar los criaderos del mosquito transmisor y asegurar un entorno saludable para las familias venezolanas.
Agencias/OZ






