La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, sacudió este sábado el tablero geopolítico mundial al anunciar una decisión sin precedentes. Roma inició formalmente la retirada de sus tropas del ejército de Italia en Oriente Medio, desvinculándose de la ofensiva militar que lideran Estados Unidos e Israel contra Irán. La mandataria calificó los recientes ataques unilaterales como «incompatibles con el derecho internacional».+1
El fin de la presencia del ejército de Italia en Oriente Medio
El Ministerio de Defensa italiano confirmó que ya comenzó el repliegue de su personal estacionado en la base de Erbil, en Irak, tras un reciente ataque con misiles en la zona. Meloni aseguró ante el Senado que su país no participará en una «guerra abierta» contra Teherán. Aunque Italia mantendrá asistencia defensiva en los países del Golfo para proteger a sus ciudadanos, la retirada de las unidades de combate del ejército de Italia en Oriente Medio marca un punto de ruptura con la estrategia de Washington.+1
Esta decisión surge tras la indignación causada por el bombardeo a una escuela de niñas en Minab, al sur de Irán, donde murieron más de 160 menores. Meloni condenó el hecho y afirmó que Italia «no será cómplice» de acciones que escapen al marco jurídico global. El golpe de efecto también incluye la evaluación de restricciones para el uso de bases estadounidenses en suelo italiano para fines ofensivos.+2
Consecuencias globales y locales
La retirada del ejército de Italia en Oriente Medio genera una ola de reacciones encontradas. Mientras que en Europa algunos sectores aplauden la autonomía de Roma, en la Casa Blanca el anuncio despierta una profunda desconfianza.
Con este movimiento, Meloni prioriza la seguridad nacional y la repatriación de más de 25.000 ciudadanos italianos en la región en conflicto. El ejército de Italia en Oriente Medio reduce así su huella operativa, dejando a Estados Unidos con un aliado menos en una de las crisis más complejas de las últimas décadas.






