¡Avance médico! mecánico argentino creó un dispositivo que revoluciona los partos

Lo que comenzó como una idea inesperada en el taller de un mecánico argentino terminó convirtiéndose en una innovación médica que ya se utiliza en hospitales europeos para asistir partos vaginales.

El dispositivo, denominado OdonAssist en honor a su creador, Jorge Odón, fue desarrollado para ayudar en aquellos casos en los que el trabajo de parto se detiene y se requiere asistencia para completar el nacimiento del bebé.

Especialistas consideran que se trata de una de las innovaciones más relevantes en obstetricia de las últimas décadas, al ofrecer una alternativa menos invasiva a herramientas tradicionales como el fórceps o la ventosa obstétrica.

Una idea nacida fuera de la medicina

La historia comenzó en 2006, cuando Odón, entonces propietario de un taller mecánico en Buenos Aires, observó cómo uno de sus empleados utilizaba una bolsa inflada para extraer un corcho atrapado dentro de una botella.

El mecanismo llamó su atención y, horas después, una idea lo despertó en plena madrugada: adaptar ese principio para facilitar el nacimiento de bebés durante partos complicados.

Sin formación médica, decidió compartir el concepto con especialistas y, poco tiempo después, el proyecto llegó a manos del obstetra Mario Merialdi, quien entonces trabajaba en el área de salud reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según Merialdi, el diseño destacó desde el inicio por su simplicidad y potencial para mejorar la seguridad de madres y recién nacidos.

¿Cómo funciona el OdonAssist?

El dispositivo consiste en un manguito inflable de material blando que se coloca alrededor de la cabeza del bebé cuando el parto vaginal presenta dificultades.

Una vez inflado, permite sujetar suavemente al recién nacido para ayudar a guiarlo por el canal de parto mediante una tracción controlada.

Cuando la cabeza del bebé emerge, el dispositivo se retira para completar el nacimiento.

Los responsables de los ensayos clínicos aseguran que el sistema busca disminuir los riesgos asociados a métodos tradicionales que, aunque continúan siendo seguros y ampliamente utilizados, pueden provocar lesiones en algunos casos.

En procedimientos como la ventosa obstétrica se coloca una copa de succión en la cabeza del bebé para ayudar a guiarlo durante el parto vaginal.

Resultados en hospitales europeos

Tras pruebas iniciales realizadas en Argentina durante 48 partos, el OdonAssist comenzó a utilizarse en hospitales de Reino Unido, España, Francia, Italia y Alemania.

Según los desarrolladores, más de 300 nacimientos han sido asistidos con el dispositivo en unos 40 centros hospitalarios europeos.

En 2025 obtuvo la certificación CE Mark, requisito que avala su seguridad para su comercialización y uso dentro de la Unión Europea.

La doctora Emily Hotton, responsable de los ensayos clínicos en el Hospital Southmead de Bristol, afirmó que esta tecnología representa la primera gran innovación en asistencia al parto desde mediados del siglo XX.

Menos riesgo de lesiones

Los impulsores del proyecto destacan que el uso de materiales blandos permite reducir el riesgo de traumatismos en comparación con algunos procedimientos obstétricos convencionales.

Datos citados por los investigadores indican que determinadas intervenciones asistidas con fórceps pueden ocasionar lesiones tanto en madres como en recién nacidos, aunque se trata de procedimientos ampliamente aceptados y utilizados cuando son necesarios.

Hasta ahora, los responsables del proyecto aseguran que los bebés nacidos mediante el uso del OdonAssist no han presentado hematomas ni lesiones asociadas al dispositivo durante los ensayos realizados.

Aunque el fórceps es considerado un método seguro, los expertos admiten que en algunos casos puede causar lesiones tanto en los bebés como en las madres.

Un invento con potencial global

Además de Europa, el sistema también ha sido probado en Etiopía, donde los especialistas reportan resultados similares.

Los expertos consideran que una de sus mayores ventajas es que puede utilizarse en centros de salud con recursos limitados, facilitando el acceso a herramientas de asistencia obstétrica más seguras.

Actualmente, cada unidad tiene un costo aproximado de 335 dólares y es de un solo uso para garantizar condiciones adecuadas de esterilidad.

Mientras tanto, Jorge Odón observa con satisfacción cómo una idea nacida fuera del ámbito médico continúa ganando espacio en hospitales de distintos países.

Retirado de la mecánica y residenciado en Uruguay, asegura que sigue desarrollando nuevos proyectos y defiende que la creatividad no pertenece exclusivamente a científicos o ingenieros.

“El mecánico, el carpintero y el albañil también inventan”, sostiene.

Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.

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