Una investigación reciente, presentada en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO 2026) en Estambul y publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health, ha puesto fin al debate sobre los famosos 10.000 pasos. Según el estudio dirigido por el profesor Marwan El Ghoch, de la Universidad de Módena, la cifra clave para evitar el efecto rebote tras una dieta es de 8.500 pasos diarios.
El hallazgo es fundamental para el tratamiento de la obesidad, considerando que el 80 % de las personas que logran adelgazar recuperan el peso perdido en un periodo de tres a cinco años. La investigación demostró que no se trata de caminar cantidades inalcanzables, sino de mantener una constancia superior a los 8.200 pasos durante la fase de mantenimiento.
El fin del mito de los 10.000 pasos
El profesor El Ghoch explicó que, aunque caminar más no acelera necesariamente la pérdida de peso inicial, sí es la estrategia más efectiva y asequible para conservar los resultados a largo plazo. El estudio comparó a casi 4.000 personas, determinando que quienes aumentaron su actividad a 8.454 pasos diarios lograron mantener una pérdida promedio de 3 kg frente a quienes no modificaron su rutina.
Datos clave de la investigación:
- Origen del mito: Los 10.000 pasos nacieron de una campaña de marketing japonesa en los años 60, sin base científica previa.
- La cifra real: 8.500 pasos es el objetivo recomendado para la salud metabólica y el control de peso.
- Impacto: Mantener un promedio de 8.200 pasos diarios tras la dieta reduce drásticamente las posibilidades de recuperar la grasa perdida.
- Accesibilidad: Se define como una estrategia sencilla que no requiere equipos costosos ni entrenamientos de alta intensidad.






