Una innovadora prueba de sangre denominada Galleri podría transformar la detección temprana de algunos de los tipos de cáncer más agresivos y difíciles de diagnosticar, como los de páncreas y ovario, mucho antes de que se manifiesten los primeros síntomas clínicos. El test molecular fue evaluado en el Reino Unido a través de un masivo ensayo clínico que involucró a más de 142.000 voluntarios sanos con edades comprendidas entre los 50 y 77 años.
El mecanismo científico de este examen se basa en la búsqueda y secuenciación de fragmentos de ADN tumoral circulante (ADNtc) que las células cancerosas liberan directamente en el torrente sanguíneo. Aunque el estudio británico no cumplió con su objetivo principal a gran escala —el cual apuntaba a una reducción generalizada de todos los diagnósticos en etapas tardías—, los análisis e indicadores posteriores revelaron datos sumamente alentadores para la comunidad científica.
Reducción de diagnósticos en etapas críticas
Los datos recopilados durante el segundo y tercer año del protocolo de aplicación demostraron que el test redujo entre un 22 % y un 26 % los diagnósticos de cáncer en etapa avanzada para 12 tipos de tumores específicos. Estas variantes oncológicas particulares son las responsables de dos tercios de las muertes anuales por cáncer registradas en el territorio de Inglaterra.
Asimismo, la aplicación de la prueba molecular permitió a los equipos médicos identificar hasta cuatro veces más casos asintomáticos en comparación con los métodos de control tradicionales. El diagnóstico precoz se asoció de igual forma con una disminución del 25 % en los ingresos de pacientes oncológicos a través de los servicios de atención médica de urgencias.
Opinión experta y viabilidad clínica
Los hallazgos de este ensayo clínico internacional abren una nueva ventana de oportunidad dentro de los esquemas de la oncología médica. La doctora Julie Gralow, representante de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), afirmó que las conclusiones del estudio «ofrecen una esperanza real» para el abordaje de patologías oncológicas con altas tasas de letalidad que actualmente carecen de métodos de cribado preventivo o de detección temprana eficaces en los sistemas de salud pública.






