El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este viernes la cancelación de una fase de ofensiva militar denominada como la «segunda ola de ataques» contra Venezuela. Según el mandatario, la decisión responde a la reciente disposición del Gobierno de Venezuela para colaborar con Washington, destacando especialmente la liberación de detenidos y la apertura en materia energética.
A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó la excarcelación de ciudadanos venezolanos y extranjeros como un «gesto muy importante e inteligente». El mandatario subrayó que ambos países están logrando una dinámica de trabajo conjunta, con el objetivo de reconstruir la infraestructura de petróleo y gas de la nación caribeña bajo estándares modernos.
Cooperación bajo vigilancia militar
“Gracias a esta cooperación, he cancelado la segunda ola de ataques que se esperaba previamente, la cual parece que no será necesaria”, afirmó Trump. No obstante, el mensaje incluyó una nota de cautela: el despliegue naval estadounidense no se retirará. Los buques de guerra permanecerán en sus posiciones estratégicas por lo que la Casa Blanca define como «motivos de seguridad y protección».
Esta distensión ocurre apenas días después de los bombardeos ejecutados por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero, una operación que resultó en la captura (secuestro) del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, además de un saldo trágico de al menos 100 fallecidos y severos daños a la infraestructura nacional.
La postura de Caracas y el futuro político
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, describió la liberación de prisioneros como un «gesto unilateral» del Gobierno Bolivariano destinado a consolidar la paz interna del país. Sin embargo, la tensión política persiste.
Aunque Trump ha elogiado la disposición de Caracas tras sus peticiones directas, no ha descartado retomar las ataques militares de EE.UU. contra Venezuela si la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no alinea su gestión con la agenda de Washington. El mandatario estadounidense ha sugerido incluso un control prolongado sobre las decisiones políticas y la industria petrolera venezolana.
Ante estas pretensiones, Delcy Rodríguez fue enfática en sus declaraciones recientes, asegurando que el país no está bajo el mando de potencias extranjeras. «Es Venezuela, es su Gobierno constitucional, es el poder popular consolidado», sentenció, rechazando cualquier intento de tutela externa sobre la soberanía nacional.
Agencias






