La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA), organismo creado por la República Islámica de Irán, informó que todos los buques comerciales que deseen cruzar el estrecho de Ormuz deben seguir notificando a las autoridades de Teherán y obtener un permiso formal. Esta medida se mantiene en vigor a pesar del reciente Memorándum de Entendimiento firmado en Islamabad entre el mandatario iraní, Masud Pezeshkian, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El acuerdo bilateral contempla que Irán garantizará el «paso seguro y gratuito de buques comerciales durante 60 días», mientras que la administración estadounidense procedió al levantamiento del cerco a los puertos y embarcaciones del país persa. Sin embargo, el comunicado de la PGSA difundido en la red social X aclara que los solicitantes de tránsito deben consignar sus solicitudes bajo los requisitos técnicos necesarios para recibir la autorización de navegación.
Repunte logístico e incertidumbre en el Golfo
La consultora de inteligencia marítima AXSMarine y la firma especializada Kpler verificaron que el tráfico en la zona experimentó un repunte histórico con el cruce de 25 buques comerciales en una sola jornada, lo que representa el mayor incremento diario en dos meses.
Pese a este dinamismo comercial impulsado por el pacto, el panorama global se tornó incierto tras la cancelación de las mesas de negociación diplomática que estaban previstas a realizarse en Suiza, lo que añade dudas sobre la estabilidad del calendario de reapertura definitiva de esta crucial vía marítima.






