El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió este miércoles que el Kremlin tomará medidas «técnico-militares» si Groenlandia se convierte en un enclave militar que apunte hacia su territorio. Durante un discurso ante el Parlamento ruso, el alto funcionario enfatizó que, ante cualquier creación de capacidades bélicas en la isla, Moscú responderá de manera adecuada para proteger su seguridad nacional.
En este sentido, la declaración surge tras el despliegue de pequeños contingentes de tropas europeas en la isla ártica, un territorio autónomo de Dinamarca. Esta movilización responde a las recientes intenciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien manifestó su interés en anexionar el territorio. Aunque Trump dio marcha atrás tras un «acuerdo marco» con la OTAN, la presencia militar extranjera en la zona ha encendido las alarmas en Rusia.
Asimismo, el ministro de Rusia señaló que el estatus de Groenlandia debe ser resuelto entre EE.UU., Dinamarca y los propios residentes de la isla, a quienes —según su criterio— el gobierno de Copenhague ha tratado con dureza históricamente. No obstante, Rusia en el panorama internacional busca mantener un equilibrio, evitando criticar directamente una posible anexión por parte de Washington, con la aparente esperanza de que se reconozcan sus propios avances territoriales en Ucrania.
Finalmente, la postura oficial del presidente Vladimir Putin reafirma que los planes estadounidenses sobre Groenlandia tienen «raíces históricas» y no son una ocurrencia aislada. Sin embargo, el Kremlin insiste en que el Ártico debe ser una zona de paz y cooperación, rechazando categóricamente cualquier intento de convertir la isla más grande del mundo en un teatro de operaciones militares.
Agencias/OZ






