En el marco del 47º aniversario de la Revolución Islámica, el presidente iraní Masud Pezeshkian reafirmó que su nación no tiene intenciones de desarrollar armas nucleares. Ante el complejo escenario diplomático de febrero de 2026, el mandatario aseguró que Teherán está dispuesto a someterse a «cualquier verificación» internacional, lo que abre la posibilidad de un acuerdo nuclear, siempre que se respeten las leyes de su país y las «líneas rojas» trazadas por el líder supremo, Alí Jamenei.
Acuerdo nuclear Irán: Negociaciones bajo la sombra del conflicto
Estas declaraciones ocurren en un momento crítico tras la reciente «guerra de los 12 días» entre Teherán y Tel Aviv, conflicto en el cual Washington intervino bombardeando instalaciones iraníes. A pesar de los antecedentes, delegaciones de Irán y el gobierno de Donald Trump retomaron conversaciones en Omán la semana pasada con el fin de buscar un acuerdo nuclear que supere al alcanzado en 2015.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, expresó su desconfianza hacia la administración estadounidense, recordando que en junio pasado fueron atacados en pleno proceso de diálogo. Sin embargo, no descartó la posibilidad de lograr un pacto más sólido que el de la era Obama.
Trump presiona con despliegue militar
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó de «tonto» que Irán no busque un acuerdo, mientras incrementa la presión militar en la región. Actualmente, el portaaviones USS Abraham Lincoln se encuentra en Oriente Medio, y Trump ha sugerido el envío de una segunda embarcación de gran calado.
Mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presiona en Washington por términos más estrictos para Teherán, la movilización naval estadounidense continúa. Destaca que el portaaviones USS Gerald R. Ford se mantiene en el Caribe tras la operación militar que resultó en la captura (secuestro) de Nicolás Maduro, limitando las opciones de despliegue inmediato hacia el Golfo Pérsico.
Agencias/OZ






