Frente a la necesidad constante de preparar a la ciudadanía ante eventualidades climáticas o desastres generados por la actividad humana, los planteles educativos de los 21 municipios del estado Zulia se transformaron en escenarios de aprendizaje práctico durante la ejecución del Simulacro Nacional de Gestión de Riesgo. La jornada tuvo como eje central las instalaciones del Liceo Nacional Octavio Hernández, en la histórica parroquia Santa Lucía de la capital zuliana.
Más allá del ejercicio técnico, la maniobra puso a prueba la capacidad de respuesta coordinada entre el sector educativo y los cuerpos de seguridad de la región. En el operativo participaron la Zona Educativa Zulia, los Centros de Desarrollo de la Calidad Educativa, junto a comisiones de Protección Civil, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Polimaracaibo, Bomberos y el sistema VEN 911, en el marco de las políticas preventivas trazadas por el Ejecutivo regional.
Formación ciudadana para salvar vidas
La Autoridad Única de Educación de la entidad, Yamili Suárez, hizo énfasis en el alcance formativo de estas iniciativas dentro del entorno comunitario: “El propósito de este simulacro es educar a la población estudiantil, al personal directivo, obrero, docente, padres, representantes y comunidad en general a prevenir y a tomar acciones cuando se presentan este tipo de eventualidades, con el objetivo único de salvar vidas”, aseveró. La autoridad destacó además la gestión del gobernador Luis Caldera en el fortalecimiento del sistema educativo y la integración de los organismos de protección.

Durante la actividad, se midió el tiempo de respuesta y la operatividad de los Cuadrantes de Paz ante hipotéticos escenarios de sismos, inundaciones y precipitaciones severas. Sobre este punto, el Oficial Supervisor de Protección Civil, Willy Sánchez, explicó que el propósito central es articular un frente común entre las autoridades y las comunidades para consolidar una cultura preventiva sólida en todo el territorio zuliano.
Por su parte, desde la directiva del Liceo Nacional Octavio Hernández, la subdirectora Marisa Bela Avendaño catalogó la actividad como una extensión de la labor pedagógica diaria, orientada a dotar a los estudiantes y al personal de herramientas reales para actuar de manera serena y eficaz ante cualquier contingencia.






