En un intento por destrabar el conflicto económico y marítimo, el gobierno de Irán presentó una propuesta formal para ceder el control del Estrecho de Ormuz. A cambio, Teherán exige que Estados Unidos levante el bloqueo económico que asfixia su operatividad comercial. La iniciativa, mediada por Pakistán, busca reactivar el diálogo bilateral sin tocar, por ahora, el sensible tema del programa nuclear.
El Estrecho de Ormuz: Un punto crítico en disputa
La propuesta iraní surge en un momento de alta volatilidad en los mercados energéticos. El Estrecho de Ormuz es considerado la arteria más importante para el tránsito de petróleo a nivel mundial, y cualquier amenaza a su libre navegación impacta directamente en los precios internacionales del crudo.
La postura de la Casa Blanca
A pesar del acercamiento, el presidente estadounidense Donald Trump ha mostrado escepticismo. La administración de EE. UU. mantiene una línea dura basada en los siguientes puntos:
- Condición Nuclear: No habrá reapertura garantizada ni fin del bloqueo sin el desmantelamiento total del programa nuclear iraní.
- Posición de Fuerza: Trump asegura que Washington posee «todas las cartas» en la negociación.
- Exigencias: Estados Unidos busca un alto el fuego duradero que incluya compromisos de seguridad regional.
Diplomacia en movimiento: Araghchi visita a Putin
Mientras las conversaciones con Washington en Islamabad se encuentran estancadas debido a lo que Irán califica como «exigencias excesivas», el canciller iraní Abbas Araghchi se trasladó a San Petersburgo.
Esta escala en Rusia, tras pasar por Pakistán y Omán, tiene como objetivo coordinar una postura conjunta con Vladimir Putin. Teherán busca fortalecer su bloque de alianzas frente a la presión combinada de Estados Unidos e Israel, intentando equilibrar la balanza diplomática en medio de la incertidumbre global.






