Los ministros de Economía del G7 y los gobernadores de sus respectivos bancos centrales se reunirán a comienzos de la próxima semana para analizar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio y evaluar posibles respuestas coordinadas. El anuncio lo realizó el ministro francés de Economía, Roland Lescure, en declaraciones a la emisora France Info.
Francia ejerce actualmente la presidencia de turno del G7 y lidera la convocatoria. Lescure explicó que el encuentro permitirá intercambiar información directa proveniente de empresas y economistas de distintas regiones, con el objetivo de dimensionar con precisión las repercusiones del conflicto. «Aunque es regional, sus consecuencias son globales y exigen coordinación entre aliados», subrayó el ministro.

Combustible: sin desabastecimiento inmediato, pero con precios al alza
En materia energética, Lescure descartó un riesgo de desabastecimiento de gas o petróleo a corto plazo en Francia. Explicó que los hidrocarburos que han dejado de circular por el estrecho de Ormuz, tras el bloqueo impuesto por Irán, se destinan principalmente al mercado asiático y no afectan de forma directa el suministro europeo.
Sin embargo, advirtió que el principal riesgo es el alza de precios. Desde el fin de semana se han registrado incrementos moderados: el litro de gasolina ha subido algunos céntimos, un aumento que el propio ministro calificó como dentro de parámetros normales. Ante ello, el Ministerio de Economía francés anunció que reforzará los controles para evitar abusos por parte de distribuidores.
Francia despliega parte de su flota naval
Lescure enfatizó que la prioridad de París es garantizar la libre circulación de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz. En ese contexto, el presidente Emmanuel Macron ordenó movilizar parte de la flota francesa hacia el Mediterráneo oriental. El ministro precisó que Francia está habilitada para intervenir en defensa de sus aliados dentro del marco del derecho internacional.






