Los primeros resultados del recuento preliminar en Honduras apuntan a un duelo cerrado entre los conservadores Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Con el 44% de las actas escrutadas, Asfura obtenía poco más del 40% de los votos, apenas un punto por encima de Nasralla, en una contienda que sugiere un posible retorno de la derecha tras el periodo de Gobierno del Partido Libre.
La candidata oficialista, Rixi Moncada, quedó relegada a un distante tercer lugar, mientras su movimiento pedía mantener la movilización hasta el cierre total del escrutinio.
La divulgación del primer informe del Consejo Nacional Electoral se retrasó más de una hora por fallas técnicas, entre la presión de los observadores internacionales y el reclamo público de Asfura para acelerar la publicación de los datos. Aun así, la jornada transcurrió sin mayores incidentes, con denuncias puntuales sobre retrasos y urnas dañadas, y con una participación destacada de más de 2,8 millones de votantes. Estados Unidos celebró ese nivel de afluencia y aseguró que sigue “de cerca” el proceso.
Las elecciones estuvieron marcadas por el inesperado respaldo del presidente estadounidense Donald Trump a Asfura, un candidato de perfil conservador y origen palestino. Trump pidió abiertamente el voto por él, prometió “mucho apoyo” para Honduras si resulta elegido y lo presentó como aliado en una eventual ofensiva contra el gobierno del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Ese espaldarazo llegó, además, en medio de la expectativa por un posible indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en EE.UU.
Mientras Asfura lidera con un margen estrecho, Nasralla —quien fue designado presidencial hasta su renuncia en 2024 tras rupturas con Xiomara Castro y Manuel Zelaya— sostiene que aún puede revertir el resultado y devolver al Partido Liberal al poder.
Agencias






