Venezuela conmemora este lunes 8 de junio el Día del Chocolate Venezolano, una fecha civil promovida activamente por la Fundación Nuestra Tierra. La festividad exalta formalmente la calidad de la producción nacional, el valor de los artesanos locales y el potencial agrícola de las tierras dedicadas al cultivo del cacao.
La efeméride rinde tributo a todos los eslabones productivos de la cadena agroindustrial, abarcando desde los agricultores de las zonas rurales hasta los maestros chocolateros. Estos emprendedores procesan la materia prima con técnicas ancestrales e innovación tecnológica para manufacturar tabletas de calidad internacional y piezas destinadas a la exportación.
Un hito histórico de identidad nacional
La selección del 8 de junio evoca un acontecimiento histórico para el desarrollo industrial del país, recordando la fundación en 1861 de «La India». Esta empresa representó la primera planta procesadora de chocolate a gran escala en el territorio, marcando el inicio formal del procesamiento manufacturero de las cosechas locales.
Con el objetivo de otorgarle fuerza jurídica e institucional a la fecha, la Fundación Nuestra Tierra consignó un pliego petitorio ante la Asamblea Nacional. Los directivos solicitaron formalmente la promulgación del decreto legal que declare este día como una celebración oficial para proteger la actividad del gremio cacaotero.
Impacto socioeconómico y transformación productiva
Voceros del sector agrario señalan que la industria chocolatera funciona actualmente como una herramienta de transformación social y sustento para miles de familias campesinas. El procesamiento artesanal del grano genera empleos directos en las regiones del interior y fortalece los proyectos económicos comunitarios mediante la autogestión de recursos.
La excelencia del producto final le permite a las marcas locales conquistar los mercados extranjeros y acumular galardones internacionales en prestigiosos concursos de gastronomía. Maestros chocolateros aprovechan la jornada conmemorativa para presentar nuevas líneas comerciales elaboradas con ingredientes autóctonos, consolidando el consumo de los productos hechos en casa.






