La escalada bélica del conflicto en el Medio Oriente ha provocado un terremoto financiero global este martes. Las principales plazas europeas registraron pérdidas superiores al 3%, lastradas por el temor a una interrupción prolongada del suministro energético a través del Estrecho de Ormuz. Hacia el mediodía, índices clave como el Euro Stoxx 50 (-3,08%) y el DAX de Fráncfort (-3,03%) lideraban la tendencia bajista.
El motor del desplome es el encarecimiento vertical de los hidrocarburos. El gas natural se disparó un 28,53%, situándose en 55,71 dólares, mientras que el petróleo Brent —referencia para Europa— avanzó un 7,1% hasta los 83,3 dólares por barril. Analistas financieros advierten que, mientras Ormuz permanezca bloqueado «de facto», la presión inflacionista obligará a los bancos centrales a reevaluar sus políticas de tasas.
Tormenta en Asia y Wall Street
El impacto no fue menor en Oriente. El índice Kospi de Corea del Sur se hundió un 7,2%, mientras que el Nikkei de Tokio retrocedió un 3,1%, afectado por la extrema dependencia energética de Japón. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street ya anticipan una apertura en rojo con caídas cercanas al 1,6%.
Por su parte, activos de refugio y criptomonedas muestran volatilidad: el Bitcoin retrocedió a 67.658 dólares y el Oro registró una leve baja del 0,31%. Los inversores aguardan ahora los datos de inflación de la eurozona para medir el alcance real de este choque energético en la economía real.
Agencias/OZ






