En una operación militar sin precedentes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron este martes el bombardeo de la oficina presidencial de Irán y otros edificios gubernamentales de alto nivel en Teherán. Según el comunicado oficial, el ataque se produjo durante la noche del lunes, tras un riguroso proceso de inteligencia que identificó estos puntos como centros de mando y control del régimen.
Entre los objetivos alcanzados destaca el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, órgano vital para la toma de decisiones estratégicas y la formación de oficiales. Israel justificó la acción afirmando que el complejo era utilizado para gestionar ataques contra su territorio y para financiar a grupos aliados del régimen iraní. «Este complejo albergaba infraestructura crítica dirigida por el eliminado Alí Jameneí», reza la declaración de las FDI.
Esta ofensiva ocurre apenas tres días después de que Israel y Estados Unidos iniciaran un ataque conjunto el pasado sábado 28 de febrero, operación en la que resultó muerto el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí. Como represalia, Teherán ha respondido con oleadas de misiles balísticos contra Israel y bases estadounidenses en la región, sumiendo a Medio Oriente en una crisis de consecuencias impredecibles.
Agencias/OZ






