El Gobierno nacional de Venezuela inició esta semana la aplicación de medidas rigurosas de vigilancia y control epidemiológico en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de zonas con brotes de ébola. La acción busca mitigar el ingreso de la enfermedad, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia internacional.
El ministro de Salud, Carlos Alvarado, informó que se ejecutan los protocolos de atención y el plan de respuesta sanitaria en todos los puntos de entrada al país, siguiendo los lineamientos y recomendaciones internacionales. A pesar de las alarmas, Alvarado aclaró que el riesgo de transmisión en Venezuela «es bajo» y que se mantiene un monitoreo diario del comportamiento del virus a escala global.
La medida responde a la reciente declaración de «emergencia de salud pública de importancia internacional» por parte de la OMS, debido a los brotes de ébola causados por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Esta variante registra una tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 50 %, y actualmente no posee una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Respecto a los rumores sobre la llegada del virus al continente, el titular de la cartera de salud desmintió la existencia de casos confirmados en la región. El funcionario señaló que, si bien los medios de comunicación reportaron casos sospechosos en Estados Unidos y Brasil, hasta la fecha no se ha notificado oficialmente ningún paciente infectado en América.
Finalmente, las autoridades ministeriales, en coordinación con las carteras de Relaciones Exteriores y de Transporte, ratificaron que los sistemas de notificación de riesgo se encuentran totalmente activos. El reforzamiento de la vigilancia epidemiológica en los terminales aéreos y marítimos del país continuará de forma permanente mientras se actualiza el Plan Nacional de Preparación y Respuesta.






