En medio de un panorama regional marcado por la incertidumbre política, las autoridades migratorias de Colombia confirmaron este domingo que el tránsito de ciudadanos en los pasos fronterizos con Venezuela se desarrolla bajo parámetros de normalidad. A pesar del refuerzo en la seguridad y los recientes acontecimientos internacionales que involucran al liderazgo venezolano, el flujo de personas y la actividad comercial no presentan alteraciones significativas.
Inspección en el Puente Simón Bolívar
La directora general de Migración Colombia, Gloria Arriero, lideró una inspección técnica en el Puente Internacional Simón Bolívar, el principal cordón umbilical que une al departamento de Norte de Santander con el estado Táchira. Tras el recorrido, la funcionaria aseguró que no se han detectado variaciones drásticas en las estadísticas de ingreso o salida del país.
«El flujo en esta parte de la frontera es normal; ese flujo pendular de las personas que van y vienen por motivos de comercio, entre otros, se mantiene estable», afirmó Arriero a través de un comunicado oficial. «El parte es de tranquilidad y esperamos que las condiciones se mantengan así».
Militarización y control de seguridad
No obstante, la calma en los pasos peatonales contrasta con el robusto despliegue de fuerza pública. El Gobierno colombiano, representado por la directora del Dapre, Angie Rodríguez, anunció la movilización de 30.000 efectivos militares a lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera. Esta medida busca blindar el territorio ante posibles incidentes derivados de la coyuntura política internacional.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, calificó la situación actual como de «alta tensión». La preocupación del Ejecutivo radica en la presencia de grupos armados ilegales como el ELN, quienes podrían intentar capitalizar la inestabilidad para perpetrar acciones violentas en la zona limítrofe.
Agencias






