Un trágico accidente ferroviario conmociona a España. Al menos diez personas han fallecido y decenas han resultado heridas este miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, en la línea que conecta Madrid con Andalucía.
Según confirmó Esther Padilla, portavoz del Gobierno regional de Castilla-La Mancha, la cifra provisional de víctimas mortales se sitúa en diez personas, aunque advirtió que «esa cifra seguramente aumentará» a medida que avancen los trabajos de rescate.
El siniestro se produjo en las primeras horas de la mañana cuando, por causas que aún se investigan, un tren de alta velocidad embistió por alcance a otro que se encontraba parado en la misma vía. La fuerza del impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del convoy alcanzado.
Como consecuencia directa del choque, el administrador de la infraestructura ferroviaria (ADIF) ha suspendido totalmente la circulación en el corredor que une Madrid, Ciudad Real y la comunidad andaluza.
En la zona se ha desplegado un amplio operativo de emergencia. Manuel Galán, alcalde de la cercana localidad de Urda, informó a TVE que Protección Civil ha solicitado habilitar el pabellón deportivo municipal para acoger y atender a los pasajeros afectados. Por su parte, el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, ha confirmado a través de sus redes sociales que se desplaza hacia el punto exacto del accidente para supervisar las labores de asistencia.
Este siniestro vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad ferroviaria en el país, tan solo unos meses después de que en enero otro grave accidente dejara 45 víctimas mortales al descarrilar un tren en el sur de España, en el que supuso el peor desastre en las vías desde la tragedia de 2013.






