Venezuela registró una tasa de inflación de 19,9 % en julio, lo que representa un incremento de 6,1 puntos porcentuales frente al 13,8 % reportado en junio, según informó el Banco Central (BCV). El organismo atribuyó este repunte coyuntural al impacto de los dos terremotos del pasado 24 de junio, los cuales afectaron la cadena de distribución de bienes en el territorio nacional.
A través de una breve nota publicada en su portal web, el ente emisor anticipó un descenso en los índices inflacionarios para agosto, respaldado por la desaceleración del tipo de cambio registrada durante las últimas tres semanas de julio.
Balance de la Emergencia y Labores de Reconstrucción
Los movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5 dejaron un saldo de 6.301 fallecidos, de acuerdo con el último balance oficial. Desde el inicio de la contingencia, 73.356 personas han recibido atención hospitalaria y los equipos de rescate lograron poner a salvo a 6.462 ciudadanos.
En la actual etapa de reconstrucción, las autoridades reportan la entrega de 287 viviendas a familias afectadas, tras la inspección de 53.314 inmuebles:
- 31.336 calificadas como habitables.
- 12.411 con restricciones de uso.
- 9.567 consideradas de alto riesgo.
Paralelamente, las labores de remoción de escombros han permitido retirar 483.525,41 toneladas, alcanzando un avance del 23,26 %.
Perspectivas Macroeconómicas del PNUD
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) proyectó en su Reporte Macroeconómico del primer semestre de 2026 que el Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela tendrá un crecimiento cercano al 6,5 % al cierre del año, mientras que la inflación rondará el 385 %.
El organismo estimó en unos 6.700 millones de dólares los daños directos causados por los sismos, advirtiendo que sus efectos económicos se concentrarán en el segundo semestre. No obstante, el PNUD destacó que la infraestructura petrolera no sufrió daños graves y que las labores de reconstrucción generarán un efecto expansivo en la construcción y la manufactura, siempre y cuando se priorice la participación del sector privado y la producción nacional.






