El doble terremoto del pasado 24 de junio dejó una profunda huella en la infraestructura del centro-norte de Venezuela, provocando daños severos en 855 edificaciones, de las cuales 189 colapsaron por completo. El balance trágico asciende a 1.943 personas fallecidas y 10.571 heridas.
Expertos en ingeniería sismorresistente señalan que la distribución de estos destrozos no fue aleatoria; obedece a un «mapa invisible» de vulnerabilidad geológica caracterizado por la presencia de sedimentos profundos y sistemas de fallas activas que amplifican las ondas sísmicas de manera devastadora.
La ciencia detrás del desastre: ¿Por qué colapsaron Los Palos Grandes, San Bernardino y Caraballeda?
La ingeniera venezolana Valentina Páez Hernández, especialista en evaluaciones de riesgo sísmico, explicó que zonas como Los Palos Grandes (Chacao) y San Bernardino (Libertador) sufrieron impactos críticos debido a una condición especial de sedimentos profundos en sus suelos. Investigaciones de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) detallan la composición de la cuenca:
- Los Palos Grandes: Registra la mayor acumulación de sedimentos en el Área Metropolitana de Caracas, alcanzando los 360 metros de profundidad.
- San Bernardino: Posee una capa de sedimentos de 120 metros de profundidad.
Páez Hernández señaló que, aunque ambas zonas están separadas por nueve kilómetros de distancia, la topografía y la forma de la cuenca del valle inducen «efectos de borde». Esto genera ondas superficiales que conectan y amplifican violentamente los movimientos telúricos en los extremos de la ciudad.
La inestabilidad geológica del litoral central en La Guaira
El perfil de riesgo se extiende con mayor severidad hacia el estado La Guaira, específicamente en sectores como Caraballeda, donde la profundidad de los sedimentos alcanza los 450 metros. La vulnerabilidad de la costa se fundamenta en dos factores principales:
- Suelos menos consolidados: La franja costera del litoral central es sumamente estrecha y se asienta sobre terrenos de relleno y sedimentos sueltos al pie del macizo del Parque Nacional Waraira Repano.
- Sistemas de fallas activas: La Cordillera de la Costa está atravesada por fracturas geológicas mayores de alta peligrosidad, destacando la falla de San Sebastián (ubicada en el mar Caribe) y la falla del Ávila.
Evolución de la normativa sismorresistente en Venezuela
El potente terremoto de Caracas de 1967 marcó un hito histórico que impulsó la creación de Funvisis en 1972 y el nacimiento del primer código de construcción refinado en 1982. Desde entonces, la comunidad científica ha actualizado de forma recurrente el marco legal para adaptarlo a la tectónica de placas y la microzonificación sísmica. La normativa actual, considerada altamente exigente, se actualizó en el año 2019.
El jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahum Fernández, informó que actualmente las autoridades revisan más de 300 edificios que sufrieron el impacto del sismo. Estas evaluaciones técnicas determinarán qué estructuras prenormativas (construidas antes de los códigos modernos) y cuáles edificaciones nuevas construidas bajo la norma de 2019 se mantienen habitables, con el objetivo de planificar reforzamientos estructurales y construir ciudades más resilientes.






