La expulsión de flujos piroclásticos y ceniza genera alarma en la región centroamericana ante el riesgo de mayores avances de material volcánico
Las autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala ordenaron la evacuación preventiva de las comunidades El Porvenir y Las Lajitas, en el municipio de San Juan Alotenango, tras el aumento en la actividad del volcán Fuego. El coloso entró en una fase eruptiva de mayor intensidad que genera la expulsión continua de material incandescente.
Organismos de gestión de riesgos reportan la caída de flujos piroclásticos —compuestos por gas, ceniza y fragmentos de roca a alta temperatura— a lo largo del cono volcánico. Las autoridades mantienen la «alerta naranja» y advierten sobre el riesgo de un mayor desplazamiento de los materiales si las erupciones del volcán Fuego de Guatemala, ganan fuerza las próximas horas.
La pluma de ceniza alcanza una cobertura de hasta 100 kilómetros hacia el oeste y noroeste del coloso. Este evento revive la memoria de la erupción registrada en 2018 en la misma estructura, ubicada a 30 kilómetros de Ciudad de Guatemala, la cual causó la muerte de más de 200 personas y el sepultamiento de asentamientos enteros.
Monitoreo del espacio aéreo e impacto en las rutas comerciales
Aunque la erupción del coloso guatemalteco ocurre en el istmo centroamericano, las dinámicas volcánicas de gran magnitud captan la atención en Venezuela y el estado Zulia por sus implicaciones en el tráfico aéreo internacional. La dispersión de ceniza fina a alta altitud afecta las rutas de navegación comercial que conectan al norte y sur del continente.
El monitoreo constante de los patrones del viento permite a las aerolíneas que operan desde el Aeropuerto Internacional La Chinita ajustar itinerarios preventivos en vuelos con conexiones en el Caribe y Centroamérica, para evitar daños en las turbinas de las aeronaves.
Agencias






