La administración de Caracas subió el tono diplomático este martes al convocar de urgencia al embajador de la República Islámica de Irán en Venezuela, Ali Chegini, con el fin de formalizar una enérgica nota de protesta.
El motivo de la medida radica en una serie de «expresiones despectivas e impropias» emitidas por la representación diplomática extranjera, las cuales habrían apuntado directamente contra la institucionalidad y las altas autoridades del Estado venezolano.
Exigencia de respeto a la soberanía
A través de un comunicado oficial emitido por la cancillería, el Ejecutivo nacional fue categórico al exigir «el cese de toda alusión o comparación que menoscabe la dignidad, la soberanía, la institucionalidad o el buen nombre de Venezuela».
Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores aprovechó el encuentro diplomático para recordar los pilares fundamentales que deben regir los vínculos bilaterales:
- Respeto recíproco entre las naciones.
- Igualdad soberana de los Estados.
- No injerencia en los asuntos internos.
- Estricto apego a los principios del derecho internacional.
Hasta el momento, la misión diplomática iraní en el país no ha emitido una postura pública oficial respondiendo a la convocatoria ni a los señalamientos de la cancillería venezolana.






