En un momento de máxima tensión global, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un pronunciamiento oficial de extrema urgencia. Caracas manifiesta su «profunda preocupación» y consternación ante la escalada militar que sacude al Medio Oriente, advirtiendo que el mundo se enfrenta a un escenario de inestabilidad de proporciones impredecibles.
El factor humano: Tragedia en instalaciones escolares
Lo que eleva el tono de la denuncia venezolana es la confirmación de daños colaterales devastadores. El comunicado oficial resalta con horror los reportes de instalaciones civiles alcanzadas dentro de territorio iraní, donde se contabilizan víctimas inocentes. Entre los informes más desgarradores, destaca el impacto en una escuela primaria, afectando directamente a estudiantes y menores de edad.
Para la diplomacia venezolana, este hecho no es solo un incidente militar, sino una flagrante violación a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional humanitario.
El llamado al multilateralismo y la paz
Venezuela, históricamente alineada con la solución pacífica de controversias, insta a la comunidad internacional a frenar la «vía de la fuerza» que hoy amenaza con incendiar la región.






