La espera terminó y el anhelo de millones se hizo realidad en el diamante. En una final que paralizó al país, la selección de Venezuela conquistó por primera vez el título del Clásico Mundial de Béisbol 2026, tras vencer a Estados Unidos con un emocionante marcador de 3-2. La victoria no solo representa un trofeo deportivo, sino un bálsamo de alegría para un pueblo que celebró de punta a punta, especialmente en el Zulia.
El rugido de Maracaibo: Di Martino celebra junto al pueblo
Desde la emblemática Plaza de la República, el alcalde Giancarlo Di Martino se unió a la algarabía colectiva. La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo instaló pantallas gigantes para que miles de zulianos vivieran cada entrada con la intensidad de estar en el estadio.
«Es el triunfo de un pueblo noble, una meritoria victoria para este pueblo batallador, glorioso y siempre firme», expresó un emocionado Di Martino, quien destacó que este equipo colocó al país en el «sitial de honor» que tanto merecía.
Crónica de una final dramática
El encuentro, escenificado ante 35 mil personas en Miami, fue un duelo de titanes donde el pitcheo venezolano fue el gran protagonista. Los lanzadores criollos silenciaron a la poderosa ofensiva estadounidense, permitiendo apenas tres imparables en todo el compromiso.
Los héroes del madero
La paridad se mantuvo hasta el último suspiro. Con el juego igualado 2-2 en la parte alta del noveno inning, apareció la jerarquía de Eugenio Suárez. El infielder conectó un doblete impulsador que trajo la carrera de la diferencia, sentenciando la revancha contra el equipo norteamericano que los había eliminado en 2023.
Mención aparte merece el zuliano Wilyer Abreu, quien castigó la bola con un cuadrangular por segunda noche consecutiva, demostrando que el talento regional fue columna vertebral de esta gesta histórica.