El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la destitución de Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y nombró al senador por Oklahoma Markwayne Mullin como su sucesor. El relevo entrará en vigor el 31 de marzo de 2026.
Trump realizó el anuncio a través de su red social Truth, donde elogió la trayectoria de Mullin: una década en la Cámara de Representantes, tres años en el Senado, origen nativo americano y pasado como luchador profesional de artes marciales mixtas. El presidente subrayó su cercanía con las comunidades tribales y lo presentó como el perfil ideal para reforzar la seguridad fronteriza y combatir el tráfico de drogas.
Noem, por su parte, no abandona la administración: asumirá funciones como Enviada Especial para el Escudo de las Américas, un nuevo programa de seguridad que será presentado este sábado en Doral, Florida.
Por qué cae Noem
La salida de Noem llega tras meses de desgaste político acumulado en torno a su gestión al frente del DHS. La secretaria fue la cara visible de los operativos de deportación masiva impulsados por la administración Trump, pero su figura quedó comprometida por dos incidentes en Minneapolis en los que agentes migratorios mataron a ciudadanos estadounidenses durante protestas contra las redadas.
El primero fue el caso de Renee Good, poeta y madre de 37 años, fallecida en enero a manos de agentes del ICE. Noem defendió la actuación de los agentes y calificó a la víctima de «terrorista doméstica», declaración que desató una ola de indignación. Semanas después murió Alex Pretti en circunstancias similares, y la secretaria volvió a responsabilizar a la víctima. En ambos casos, videos grabados por testigos contradicen la versión oficial.
La presión llegó también desde dentro
La indignación no se limitó a la oposición demócrata. Sectores del propio Partido Republicano comenzaron a exigir la salida de Noem, al considerar que su postura estaba dañando la imagen del Gobierno. Incluso Tom Homan, el llamado «zar de la frontera», presionó internamente por su destitución. Homan fue enviado a Minneapolis para contener la crisis, pero el operativo migratorio en Minnesota ya había sido declarado concluido en febrero.
El desenlace llegó esta semana cuando Noem compareció ante el Senado y se negó a disculparse por sus declaraciones sobre Good y Pretti. Además, reveló que Trump había autorizado una costosa campaña televisiva para promover su nominación, versión que la Casa Blanca desmintió.






