En una escalada de retórica sin precedentes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , amenazó con devastar las instalaciones energéticas de Irán que hasta ahora han permanecido fuera de los objetivos militares, y es que la advertencia surge como represalia por las bajas sufridas por las tropas estadounidenses y en medio de una parálisis energética global provocada por el conflicto entre EE.UU. por el Estrecho de Ormuz .
Escalada belica y negociaciones bajo presión
A través de su plataforma Truth Social , Trump detalló que la ofensiva final incluiría la destrucción total de centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la Isla de Jarg , además de posibles ataques a plantas desalinizadoras. El mandatario justificó estas acciones como respuesta a los «47 años de reinado del terror» del antiguo régimen iraní y la muerte de soldados estadounidenses.
Contexto de la agresión y crisis de Ormuz
La situación actual es consecuencia de la operación conjunta entre Israel y EE.UU. iniciada el pasado 28 de febrero, que resultó en la muerte del líder supremo Alí Jameneí . En respuesta, el nuevo gobierno de la República Islámica, liderado por Mojtabá Jameneí , ha tomado las siguientes medidas:
- Bloqueo del Estrecho de Ormuz: El cierre de esta vía, por donde transita el 20% del crudo mundial , ha disparado los precios de los combustibles a nivel global.
- Ataques con misiles: Teherán ha lanzado oleadas de drones y misiles contra bases estadounidenses e infraestructura petrolera vinculada a Washington en Oriente Medio.
Agencias/OZ






