El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha enviado una advertencia contundente a Teherán tras el reciente anuncio de un alto el fuego de dos semanas. A pesar del cese temporal de las hostilidades, el mandatario estadounidense aseguró que el despliegue militar en la región de Oriente Próximo no retrocederá, manteniendo la presión máxima para garantizar un «acuerdo real» que ponga fin a la crisis del petróleo y la escalada bélica.
Presión militar y advertencia de escalada
A través de su plataforma Truth Social, Trump dejó claro que la pausa en los bombardeos no significa un repliegue. Las fuerzas estadounidenses, que incluyen buques de guerra, aeronaves y personal estratégico, permanecerán en posiciones de ataque en los alrededores de Irán.
«Si por alguna razón no se cumple el acuerdo, entonces comenzará la batalla más grande, mejor y más fuerte que nunca», sentenció el mandatario.
El acuerdo, alcanzado apenas horas antes de que venciera un ultimátum que amenazaba con la destrucción de infraestructura clave iraní, busca la reapertura del Estrecho de Ormuz, punto vital para el suministro energético global que ha mantenido los precios del crudo en niveles críticos durante los últimos 39 días de conflicto.






