Un tiroteo registrado el 22 de junio en el barrio de Côte-des-Neiges, en Montreal, dejó tres fallecidos: un agente policial, un civil y el atacante, quien murió durante el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Además, una oficial resultó gravemente herida, aunque las autoridades informaron que permanece estable.
La emergencia comenzó alrededor de las 11:35 de la mañana, cuando la Policía recibió una denuncia sobre un hombre armado que exhibía un arma larga desde un hotel ubicado en una zona de alta circulación cercana a la autopista Décarie. Al llegar al lugar, los agentes fueron recibidos a tiros por el sospechoso, lo que desencadenó un intenso intercambio de disparos.
El agente fallecido fue identificado como Mohamed Lamine Benredouane, de 34 años, integrante del Servicio de Policía de Montreal desde 2021. Su muerte marcó el primer fallecimiento de un policía en cumplimiento del deber en la ciudad en 24 años.
Las autoridades también confirmaron la muerte de un civil, identificado posteriormente como Michael Moshe Mizrahi, miembro de la comunidad judía de Montreal. Sin embargo, la investigación aún no determinó quién efectuó el disparo que acabó con su vida.
Inicialmente surgieron interrogantes sobre un posible ataque dirigido contra la comunidad judía, ya que el incidente ocurrió en un sector donde existen comercios, restaurantes y organizaciones vinculadas a esa colectividad. No obstante, la Policía indicó que, hasta ahora, no existen elementos que permitan catalogarlo como un acto terrorista ni como un ataque específicamente dirigido contra dicha comunidad.
Amplio operativo y paralización de la zona
El incidente provocó una fuerte movilización policial. Las autoridades emitieron una alerta de refugio para los residentes, solicitaron permanecer alejados de las ventanas y restringieron el acceso a varias calles del sector. También se registraron interrupciones en el tránsito y en el transporte público mientras se desarrollaba el operativo.
Horas después, la Policía informó que el atacante había sido abatido y que no existía una amenaza inmediata para la población. Aun así, el perímetro permaneció cerrado durante varias horas para descartar la participación de otros sospechosos y recopilar evidencias.
Reacciones de las autoridades
El jefe de Policía de Montreal, Fady Dagher, calificó lo ocurrido como una “pesadilla” y un día “muy triste” para la ciudad.
Por su parte, la primera ministra interina de Quebec, Christine Fréchette, expresó estar profundamente conmocionada por los hechos y pidió evitar especulaciones mientras avanza la investigación. La alcaldesa de Montreal, Soraya Martínez Ferrada, anunció que las banderas ondearán a media asta en homenaje al oficial fallecido. El primer ministro canadiense, Mark Carney, también manifestó su consternación y agradeció la actuación de los cuerpos de seguridad.
Este contenido ha sido elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisado, verificado y editado por el equipo de Observador Zuliano.






