Un agente federal del ICE hirió de bala en la pierna a un ciudadano venezolano la noche del miércoles en luego que se registró un tiroteo en Minneapolis. Según los informes, el hombre intentó huir de una parada de tráfico y atacó al oficial antes del disparo. Este incidente encendió nuevamente la mecha de la protesta social en una ciudad que ya se encontraba bajo máxima tensión.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la conducta del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como «intolerable» y tildó la situación de «insostenible». Por su parte, el gobernador Tim Walz exigió al gobierno federal detener lo que describió como una «ocupación» del territorio estatal.
Enfrentamientos y crisis de capacitación
La violencia escaló rápidamente tras el suceso. Manifestantes se enfrentaron a agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza, quienes respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras ante el lanzamiento de fuegos artificiales por parte de los civiles.
Este tiroteo ocurre solo una semana después de que otro agente de ICE matara a Renee Nicole Good, de 37 años, un hecho que ya había generado rechazo nacional. Actualmente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mantiene desplegados a más de 2.000 efectivos en Minnesota.
Aunque el organismo afirma que la operación busca combatir la corrupción y la migración ilegal, fuentes internas revelaron a NBC News que el uso de una herramienta de inteligencia artificial defectuosa en el reclutamiento provocó el envío de oficiales sin la capacitación adecuada a estos operativos críticos.
Agencias






