El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó este jueves que Rusia mantiene contactos permanentes con el gobierno de Cuba para concretar el envío de petróleo y derivados. El anuncio surge en un contexto de máxima tensión, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara una «emergencia nacional» y amenazara con imponer aranceles a cualquier país que venda crudo a la nación caribeña.
Peskov calificó de «evidente» que los detalles logísticos no pueden revelarse públicamente por razones estratégicas, pero reiteró el compromiso de Moscú para ayudar a La Habana. Según informes de la Embajada de Rusia en Cuba, el suministro se prepara bajo la modalidad de ayuda humanitaria, una medida que busca sortear las sanciones de Washington, que acusa a la isla de permitir el despliegue de capacidades militares rusas y chinas.
Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció la orden ejecutiva de la Casa Blanca, calificándola de «genocida». Mientras tanto, el canciller Bruno Rodríguez advirtió que el escenario energético será «duro» y exigirá sacrificios para el pueblo cubano. Pese a la retórica de Trump, quien definió a Cuba como una «nación en decadencia» que ya no cuenta con el respaldo de Venezuela, el Kremlin aseguró estar dispuesto al diálogo, aunque recordó que las relaciones comerciales con EE. UU. son prácticamente inexistentes.
Agencias/OZ






