Tras 24 horas de alta tensión institucional, el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Giovanni Malagò, anunció este martes el regreso de Roberto Mancini como seleccionador nacional y la llegada de Claudio Ranieri como director técnico. Los nombramientos buscan poner fin a la profunda crisis de la ‘Azzurri’, que se encuentra fuera de los últimos tres Mundiales.
El proceso de selección estuvo marcado por intensas gestiones previas. El exdirector técnico Paolo Maldini y su asistente Leonardo tantearon al español Pep Guardiola, abriéndose incluso a incrementar el presupuesto para lograr su fichaje tras su salida del Manchester City.
Ante la negativa de Guardiola, la directiva apostó por Andrea Pirlo. No obstante, las fuertes críticas generadas por su contrato publicitario con una empresa rusa de apuestas y su limitada trayectoria como entrenador llevaron a Pirlo a descartar su candidatura este lunes, despejando el camino para la dupla Mancini-Ranieri en el banquillo italiano.






