El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel , confirmó este viernes la existencia de canales de comunicación abiertos con funcionarios de la administración estadounidense. Según el mandatario, estos acercamientos, supervisados por él mismo y por Raúl Castro , buscan encontrar soluciones mediante el diálogo a las diferencias históricas bilaterales, en un contexto marcado por la reciente declaración de «emergencia nacional» por parte de la Casa Blanca.
Díaz-Canel calificó los contactos como «respetuosos» y enfatizó que cualquier negociación debe basarse en la igualdad y el respeto a la soberanía. «No es nuestra práctica responder a campañas especulativas», señaló, subrayando que el manejo del tema es serio y responsable debido a su impacto directo en el bienestar de ambos pueblos.
Tensión diplomática y sanciones energéticas
A pesar de los acercamientos, la relación atraviesa un momento crítico. El presidente de EE.UU., Donald Trump , escribió recientemente una orden ejecutiva que señala a Cuba como una «amenaza inusual» para la seguridad norteamericana. Esta medida incluye sanciones a países que suministren petróleo a la isla, una acción que el gobierno cubano ha tildado de «fascista y criminal».
El respaldo de Rusia y la agenda internacional
Paralelo a los contactos con Washington, Cuba fortalece su alianza con Moscú. El canciller cubano, Bruno Rodríguez , sostuvo una conversación con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov , quien reafirmó el apoyo total de Rusia frente a la presión económica de EE.UU. Moscú considera inaceptables las medidas coercitivas que buscan condicionar el camino de desarrollo elegido por el pueblo cubano.
Agencias/OZ






