En una maniobra diplomática orientada a suavizar las tensiones bilaterales, el Gobierno de Colombia reanudó este viernes los vuelos de repatriación de ciudadanos deportados desde los Estados Unidos.
Esta decisión es un paso estratégico para estabilizar la Relación Colombia-EE.UU., ocurriendo a solo cinco días de que el presidente Gustavo Petro se reúna con su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca, el próximo 3 de febrero de 2026.
La Cancillería informó que la operación se realiza bajo el liderazgo presidencial y en cooperación con la Fuerza Aérea Colombiana (FAC). Los primeros grupos de connacionales arribaron al Aeropuerto Internacional El Dorado en Bogotá, recibiendo asistencia de Migración Colombia y la Cruz Roja, bajo la promesa de un «trato digno».
El origen de la crisis comercial y diplomática en la relación Colombia-EE.UU.
La reactivación de estos vuelos busca sanar las heridas en la Relación Colombia-EE.UU. que se abrieron en enero de 2025. En esa fecha, Petro suspendió la recepción de aviones con deportados, denunciando el uso de esposas como un trato degradante.
La administración Trump respondió de forma contundente: impuso aranceles del 25 % a las exportaciones colombianas y restringió visados, afectando directamente la economía y el flujo migratorio.
Una cita de alto impacto para la región
Para Gustavo Petro, el encuentro en Washington trasciende lo protocolario, pues busca normalizar la Relación Colombia-EE.UU. en un momento donde su propio estatus personal está comprometido tras ser incluido en la Lista Clinton (OFAC).
Pese a sus críticas sobre el trato a migrantes en el exterior, Petro ha calificado esta reunión como «determinante para la humanidad». En la agenda destacan temas de seguridad regional, la lucha contra el narcotráfico y la situación en Venezuela, donde el Zulia juega un papel crítico como zona fronteriza afectada por la dinámica entre Bogotá y Washington.
Agencias/OZ






