Las investigaciones en torno al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein han dado un giro inesperado este lunes, y es que las autoridades del estado de Nuevo México iniciaron un exhaustivo registro en el «Rancho Zorro», propiedad que perteneció al multimillonario, tras el hallazgo de nuevas revelaciones en archivos del FBI que permanecían sellados.
El «Rancho Zorro»: Un enclave de impunidad bajo investigación
Ubicado a 48 kilómetros al sur de Santa Fe, esta propiedad la señalan como uno de los escenarios donde Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell, durante años habrían perpetrado abusos contra menores de edad. Aunque el caso inicial se cerró en 2019 tras la muerte de Epstein, el Departamento de Justicia de Nuevo México decidió reabrirlo en febrero de 2026 bajo la premisa de no dejar «ninguna piedra sin mover».
Hallazgos y testimonios clave
La búsqueda actual se sustenta en relatos de sobrevivientes que sitúan delitos específicos dentro de los límites de la extensa finca:
- Testimonio de Jane Doe 15: Denunció que la violaron en el rancho cuando apenas tenía 15 años.
- Declaración de Annie Farmer: Aseguró haber sufrido tocamientos por parte de Maxwell en la propiedad durante su adolescencia.
- Infraestructura sospechosa: El rancho cuenta con una pista de aterrizaje privada y una mansión en la cima de una colina diseñada para recibir a invitados de alto perfil lejos del escrutinio público.
Cooperación de los nuevos dueños
El inmueble lo vendieron los herederos de Epstein en 2023 para pagar a sus acreedores. Según informaron las autoridades, los actuales propietarios han mostrado total disposición y cooperación con los investigadores para facilitar las labores de rastreo criminalístico.
Agencias/OZ






