El «Zar de la frontera» de la Administración Trump, Tom Homan, aseguró este domingo que las operaciones de control migratorio y las redadas en todo Estados Unidos se mantendrán inalterables. Esto ocurre a pesar del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ya cumple su segundo día sin un acuerdo de financiamiento en el Congreso.
Homan fue enfático al declarar para la cadena CNN que, aunque los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no recibirán su salario de forma inmediata debido a la paralización, la «misión migratoria» impulsada por el presidente Trump es la prioridad absoluta. «Tenemos cifras récord de arrestos y deportaciones que continuarán», sentenció el funcionario.
El conflicto en el Congreso
La parálisis presupuestaria se originó el pasado jueves, cuando el Senado no logró aprobar el proyecto de ley republicano para financiar al DHS hasta septiembre. Los demócratas bloquearon la medida exigiendo mayores límites a las operaciones del ICE, tras incidentes que resultaron en la muerte de dos ciudadanos en Minéapolis.+1
Alcance del cierre parcial
A diferencia de cierres anteriores, esta paralización afecta exclusivamente a las agencias bajo el mando de la secretaria Kristi Noem, tales como:
- ICE y CBP: Control migratorio y fronterizo.
- TSA y Guardia Costera: Seguridad en transportes y costas.
- USCIS y FEMA: Trámites migratorios y gestión de emergencias.
Se estima que más del 90 % de los 270.000 empleados del DHS seguirán trabajando por ser considerados «personal esencial», aunque lo harán sin percibir remuneración hasta que se logre un acuerdo legislativo. Cabe destacar que la actual ley fiscal otorga flexibilidad a la directiva del DHS para reubicar fondos y garantizar que la maquinaria de deportación no se detenga en ciudades clave como Chicago y Los Ángeles.
Agencias/OZ






