El presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró este viernes durante su tradicional maratón anual de preguntas y respuestas que Moscú mantiene su disposición a poner fin al conflicto en Ucrania mediante medios pacíficos. En su intervención, el mandatario recordó los acontecimientos de 2014, cuando —según su versión— se produjo un golpe de Estado en Kiev y se incumplieron los acuerdos de Minsk, lo que marcó el inicio de una crisis prolongada.
Putin señaló que en 2022, ante la escalada de tensiones en el sureste de Ucrania, Rusia se vio obligada a reconocer las repúblicas autoproclamadas en la región, insistiendo en que la población debía vivir en paz sin golpes de Estado ni rusofobia.
El presidente ruso afirmó que, pese a las negociaciones celebradas en Estambul, Ucrania primero aceptó ciertos compromisos, pero posteriormente los rechazó, lo que, según él, demuestra la falta de voluntad de Kiev para alcanzar una solución definitiva.
El jefe del Kremlin subrayó que Rusia sigue abierta a un acuerdo basado en los principios expuestos en junio de 2024, los cuales incluyen la retirada de las tropas ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporozhie y Jersón —territorios incorporados a Rusia tras consultas populares en 2022—, así como el reconocimiento de Crimea y Sebastopol como parte de la Federación Rusa. Además, la propuesta contempla la neutralidad de Ucrania, su no alineación militar y la desnuclearización, desmilitarización y “desnazificación” del país.
Putin insistió en que estas condiciones siguen vigentes y que Rusia está preparada para abordar las causas profundas que originaron la crisis, siempre bajo la premisa de alcanzar una salida pacífica.
Agencias






