El mercado energético global ha entrado en una fase de volatilidad extrema. El precio del Brent Dated, el indicador clave para el mercado físico de crudo, escaló este jueves por encima de los 141 dólares por barril, alcanzando niveles que no se registraban desde la crisis de 2008.
La escalada responde directamente a la parálisis logística en el Estrecho de Ormuz, donde el Gobierno de Irán ha restringido el paso a buques de naciones consideradas «enemigas», afectando directamente los suministros hacia Occidente. El anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible intensificación de operaciones militares en la zona, disparó los precios un 10% en una sola jornada.
Crisis en el Estrecho de Ormuz y su impacto global
La Guardia Revolucionaria de Irán mantiene un bloqueo selectivo en este punto estratégico, por donde transita una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Según el canciller Abbas Araghchi, el paso permanece abierto exclusivamente para socios estratégicos como China, Rusia, India, Irak y Pakistán.
Reacción internacional y fallida coalición
Pese a los intentos de la Casa Blanca por consolidar una coalición naval que escolte a los petroleros, aliados clave de la OTAN han declinado participar, aumentando la incertidumbre sobre la estabilidad del suministro a corto plazo.






