La inestabilidad en el Medio Oriente ha provocado un terremoto en los mercados energéticos . Este jueves, el precio del petróleo Brent recuperó y superó la barrera de los 100 dólares por barril , impulsado por una nueva serie de ataques contra buques tanqueros en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico, rutas vitales por donde transita el 20% del crudo mundial.
Escalada bélica y logística
Reportes internacionales confirman que al menos seis tanqueros han sido blancos de ofensivas , provocando incendios y el cierre parcial de rutas marítimas estratégicas. La situación se agrava con las declaraciones de las autoridades iraníes, quienes advirtieron que, de continuar la inseguridad regional, el crudo podría alcanzar los 200 dólares por barril .
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido su postura, afirmando que su administración debe «terminar el trabajo» en la región, lo que añade una capa de incertidumbre geopolítica que los mercados han asimilado con caídas en las bolsas asiáticas y un repunte inflacionario.
Respuesta de los organismos internacionales
Ante el riesgo inminente de desabastecimiento, la Agencia Internacional de Energía (AIE) tomó medidas excepcionales:
- Liberación de reservas: Se autorizó un volumen récord de las reservas estratégicas mundiales.
- Déficit de producción: Se estima una reducción de 10 millones de barriles diarios por parte de los países del Golfo, lo que representa la mayor interrupción de suministro en la historia moderna.
Impacto humano y económico
Más allá de las pizarras financieras, la guerra muestra su rostro más crudo. UNICEF reporta más de 1.100 niños fallecidos o heridos en el marco del conflicto. En lo económico, el alza del combustible ya obliga a aerolíneas a recortar vuelos ya los bancos internacionales a suspender operaciones en zonas de riesgo, configurando una crisis que los analistas comparan con los choques petroleros del siglo XX.
Agencias/OZ






