La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo una reunión clave con el administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alexander De Croo. El objetivo central del encuentro fue coordinar acciones inmediatas de cooperación para la recuperación de las zonas afectadas por los sismos del pasado 24 de junio, considerados los más devastadores en el último siglo del país.
Durante la reunión, las autoridades activaron formalmente la Evaluación de las Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés). Este mecanismo técnico internacional permitirá identificar, cuantificar y priorizar de manera exacta los daños materiales, así como planificar la reconstrucción de infraestructura crítica y viviendas en las regiones afectadas.
Apoyo integral para las comunidades damnificadas
El Ejecutivo venezolano solicitó formalmente el respaldo del PNUD para diseñar e implementar programas sociales de emergencia. Estas iniciativas se enfocarán de forma prioritaria en cuatro ejes fundamentales: reconstrucción de viviendas, rehabilitación de centros educativos, formación laboral y la generación rápida de empleo para las familias que perdieron su sustento.
Según el balance oficial más reciente, presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la tragedia ha dejado un saldo de 3.342 personas fallecidas y 16.740 heridas. En cuanto a la infraestructura y asistencia social, se reportan 17.345 personas que quedaron completamente sin hogar, mientras que 86.794 familias ya se encuentran recibiendo atención y asistencia humanitaria por parte de los organismos del Estado. Estos alarmantes datos justifican la urgencia de la asistencia técnica y financiera internacional articulada a través de la ONU.






