Un reciente estudio clínico realizado en Estados Unidos ha encendido las alarmas sobre el uso de medicamentos como Ozempic, Wegovy y Mounjaro. La investigación, que analizó a casi 147.000 pacientes, sugiere que los agonistas del receptor de GLP-1 —utilizados para tratar la obesidad y la diabetes— podrían debilitar la estructura ósea y aumentar significativamente el riesgo de sufrir fracturas, osteoporosis y gota.
Lesiones por movimientos normales
El doctor John Gabriel Horneff, autor principal del estudio, reportó un patrón inusual: pacientes bajo tratamiento presentaron roturas de tendones (como el de Aquiles o el manguito rotador) sin realizar esfuerzos extremos. Según los expertos, la rápida pérdida de peso podría alterar el equilibrio de reconstrucción ósea o generar deficiencias nutricionales críticas debido a la falta de apetito.
Población vulnerable: Mujeres y adultos mayores
El riesgo y el peligro del Ozempic es especialmente preocupante para las mujeres posmenopáusicas. Clifford Rosen, especialista en salud ósea, advierte que este grupo ya enfrenta una pérdida de densidad ósea anual; añadir el efecto del fármaco podría ser «devastador». En adultos mayores, una fractura derivada de este tratamiento podría acarrear complicaciones de las que muchos pacientes no logran recuperarse.
Otros efectos secundarios en la mira
Este hallazgo se suma a una lista creciente de preocupaciones sobre estos fármacos, que ya incluyen:
- Problemas gastrointestinales: Náuseas, vómitos y pancreatitis.
- Salud visual: Riesgo de afecciones oculares graves y pérdida de visión.
- Efectos estéticos: Aparición de flacidez facial y arrugas prematuras («cara de Ozempic»).
- Interferencias médicas: Alteración de resultados en imágenes para pacientes con cáncer.
Agencias/OZ






