En un enfrentamiento sin precedentes, el papa León XIV respondió este lunes a los recientes ataques del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El sumo pontífice, primer estadounidense en alcanzar la silla de Pedro, reafirmó su compromiso de seguir alzando la voz contra los conflictos bélicos, a pesar de las duras críticas emitidas desde Washington que cuestionan su liderazgo y su postura en seguridad internacional.
León XIV fue enfático al declarar a la agencia Reuters que su misión no es política, sino humanitaria y religiosa. «Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra, buscando promover la paz y el diálogo», afirmó el Papa, rechazando entrar en una confrontación directa con el inquilino de la Casa Blanca.
Defensa de los oprimidos
El pontífice subrayó que la Iglesia tiene el deber moral de señalar que existe una «mejor manera» de gestionar el mundo. Según sus declaraciones, el sufrimiento global y la muerte de personas inocentes obligan a mantener un discurso basado en las bienaventuranzas, pidiendo que no se malinterprete el mensaje del Evangelio con fines partidistas.
Trump cuestiona la legitimidad del Papa
Por su parte, el presidente Donald Trump ha escalado la retórica a través de su red Truth Social, calificando al Papa de «débil ante el crimen» y «terrible en política exterior». El mandatario estadounidense sugirió que la elección de León XIV fue una estrategia de la Iglesia para lidiar con su administración.
Las acusaciones de Washington
- Influencia política: Trump acusa al sumo pontífice de alinearse con la izquierda liberal.
- Seguridad nacional: El presidente criticó la postura del Vaticano sobre Irán y las misiones de EE. UU. en países como Venezuela.
- La frase de la discordia: «Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano», aseveró el mandatario, atribuyéndose una influencia indirecta en el Cónclave.
Agencias/OZ






