Expertos advierten que los cambios en la normativa ambiental abren la puerta a construcciones que ponen en riesgo la biodiversidad costera
El Gobierno de Panamá aprobó modificaciones a la Ley 304 de 2022, acción que debilita la protección integral de los arrecifes de coral y ecosistemas asociados. La nueva medida elimina la prohibición expresa de edificaciones e intervenciones en estas zonas críticas, trasladando la facultad de aprobación al Ministerio de Ambiente bajo un modelo de evaluación discrecional.
Los arrecifes de coral y pastos marinos cumplen funciones vitales para la seguridad de las poblaciones costeras. Estas estructuras funcionan como barreras naturales que reducen la fuerza del oleaje y protegen la integridad de los habitantes ante el aumento del nivel del mar. Además, estos ecosistemas sustentan más del 25% de la biodiversidad marina global.
Alerta científica y soluciones tecnológicas
Biólogos y especialistas expresan preocupación ante la posibilidad de que interpretaciones administrativas permitan daños irreversibles. Mientras la legislación panameña retrocede en materia de prohibiciones, proyectos internacionales como Ocean-Shot intentan mitigar el impacto del calentamiento global mediante arrecifes artificiales que imitan estructuras naturales para recuperar hábitats perdidos.
Impacto y contexto para el estado Zulia
Esta noticia internacional resulta de alto interés para la región zuliana, específicamente para las zonas costeras del municipio Almirante Padilla y las costas del Golfo de Venezuela. Aunque Panamá posee 280 kilómetros cuadrados de arrecifes, el sistema de manglares en zonas del Lago de Maracaibo cumple una función de protección similar a la de los corales.
La flexibilización de normas ambientales en países vecinos sirve como precedente para vigilar la normativa y evitar caer en esas fallas ambientales.
Agencias






