El misterio sobre el origen del brote de hantavirus en el crucero de lujo MV Hondius ha sido esclarecido. Las investigaciones identificaron a Leo Schilperoord, un reconocido biólogo y ornitólogo neerlandés de 70 años, como el «paciente cero» de la enfermedad que ha dejado hasta el momento tres fallecidos y múltiples contagios internacionales.
Schilperoord se encontraba realizando un viaje de cinco meses por Sudamérica junto a su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69 años. Según la principal hipótesis de las autoridades sanitarias, el biólogo habría contraído el virus durante una actividad de observación de aves carroñeras en el basural municipal de Ushuaia, en Tierra del Fuego, Argentina, poco antes de zarpar.
Cronología de una tragedia en alta mar
El virus comenzó a manifestarse cinco días después de que la embarcación abandonara el puerto argentino con destino a Cabo Verde. El cuadro clínico de Schilperoord evolucionó rápidamente de malestar general y fiebre alta a complicaciones graves que le causaron la muerte a bordo el pasado 11 de abril.
Hitos del suceso:
- Fallecimiento del paciente cero: Ocurrió en alta mar el 11 de abril. Su cuerpo permaneció en el buque hasta el 24 de abril por protocolos sanitarios.
- Desembarco en Santa Elena: Los pasajeros pudieron descender en la isla del Atlántico Sur, donde la esposa del biólogo también presentó síntomas.
- Segunda víctima fatal: Mirjam Schilperoord-Huisman murió el 26 de abril tras ser trasladada de urgencia a un hospital en Johannesburgo, Sudáfrica.
- Comunidad en duelo: La pareja era originaria de Haulerwijk, Países Bajos, donde eran figuras prominentes en la comunidad científica y de observadores de aves.
Este hallazgo coincide con las recientes confirmaciones de casos positivos entre pasajeros repatriados a Francia y Estados Unidos, lo que mantiene a las agencias de salud global en máxima alerta sobre la trazabilidad de los contactos en el crucero.






