En un movimiento que busca calmar la volatilidad de los mercados energéticos, la alianza OPEP+ pactó un incremento en su producción de crudo de 206.000 barriles diarios a partir de mayo. Sin embargo, la medida está estrictamente sujeta a la normalización del tránsito en el Estrecho de Ormuz , actualmente bloqueado por el conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Un incremento simbólico ante una crisis histórica
A pesar del anuncio realizado por ocho miembros del grupo en una reunión virtual, analistas de Reuters y firmas internacionales advierten que el impacto será mínimo. El aumento acordado representa menos del 2% del suministro total afectado por el cierre del paso marítimo, funcionando más como una señal de intención política que como una solución técnica inmediata.
Impacto en los precios y el suministro global
La parálisis en Ormuz ha generado consecuencias críticas para la economía mundial:
- Precios récord: El barril de petróleo se cotiza cerca de los 120 dólares , su nivel más alto en cuatro años.
- Proyecciones alarmantes: Entidades como JPMorgan advierten que el crudo podría escalar hasta los 150 dólares si el bloqueo persiste.
- Déficit de oferta: Se estima que entre 12 y 15 millones de barriles diarios están fuera del mercado, lo que equivale al 15% de la oferta global .
Obstáculos para la recuperación energética
Incluso si se logra un alto el fuego inmediato, la recuperación no será instantánea. La OPEP+ manifestó su preocupación por los daños estructurales en instalaciones del Golfo, cuya reparación podría tardar meses. Además, países como Rusia enfrentan limitaciones adicionales debido a las sanciones internacionales y el deterioro de su propia infraestructura.
Por ahora, la seguridad en la navegación sigue siendo la mayor interrogante para las navieras, a pesar de envíos puntuales de crudo iraquí que han logrado cruzar el estrecho bajo condiciones excepcionales.






