La obesidad y el sobrepeso incrementan significativamente la probabilidad de desarrollar al menos 13 tipos de cáncer, según estudios publicados en revistas científicas de referencia como The Lancet y el Journal of the American Medical Association (JAMA). Los especialistas sitúan el exceso de peso como uno de los factores de riesgo prevenibles más importantes, junto al tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
Qué tipos de cáncer están asociados
La acumulación de grasa corporal ha sido vinculada a tumores en órganos como la mama —especialmente tras la menopausia—, el colon, el recto, el hígado, el páncreas, el riñón y el endometrio. Los estudios identifican también asociación con cáncer de esófago, vesícula biliar, ovario, estómago y tiroides, así como enfermedades hematológicas y cerebrales como el mieloma múltiple y el meningioma.
Por qué la grasa corporal favorece el cáncer
Los especialistas explican que el tejido adiposo no se limita a almacenar energía: funciona como un órgano metabólico activo que libera hormonas y sustancias inflamatorias capaces de estimular el crecimiento de células tumorales. Los mecanismos identificados incluyen la inflamación crónica, las alteraciones hormonales y los cambios en el metabolismo de la insulina, tres vías biológicas que, de forma sostenida en el tiempo, pueden favorecer el desarrollo de tumores.
Prevención al alcance de todos
El control del peso mediante una alimentación balanceada y la práctica regular de actividad física es la principal estrategia para reducir este riesgo. Mantener un peso saludable no solo protege frente a enfermedades cardiovasculares y diabetes, sino que también representa un factor crítico en la prevención de múltiples tipos de cáncer.






