Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 5,6 sacudió el centro y occidente de Colombia durante las primeras horas de la madrugada de este martes 3 de noviembre. El evento sísmico, registrado hacia las 4:13 a. m., tuvo como epicentro el municipio de Chaparral, en el departamento del Tolima, y se localizó a una profundidad superficial menor a 30 kilómetros, según los reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El fenómeno sísmico se sintió de manera intensa en varias de las principales urbes del país, entre ellas Bogotá, Medellín, Cali y la capital tolimense, Ibagué. Tras la sacudida principal, los organismos de monitoreo detectaron al menos dos réplicas de menor magnitud —de 3,3 y 3,5 grados— también localizadas en la zona de Chaparral, lo que mantiene en estado de alerta a los cuerpos de socorro locales.
Ante la emergencia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó la Sala de Crisis Nacional para coordinar el monitoreo en los municipios afectados y evaluar posibles daños estructurales. Por precaución, cientos de ciudadanos evacuaron preventivamente viviendas y edificaciones residenciales.
Este nuevo episodio telúrico se suma a la difícil situación de infraestructura y gestión de emergencias en Colombia tras el violento terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, el cual tuvo su epicentro en San José del Palmar (Chocó). Aquel movimiento dejó una cifra oficial superior a los 330 fallecidos, más de 4.000 heridos y daños de diversa consideración en cerca de 225.000 estructuras a lo largo de 16 departamentos.
Las autoridades nacionales reiteran la importancia de mantener la calma durante los eventos sísmicos, dirigirse a zonas de evacuación previamente identificadas, alejarse de estructuras vulnerables o ventanales y recurrir únicamente a canales informativos oficiales para evitar situaciones de pánico infundado.






