En un giro estratégico de la administración de Donald Trump, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles una nueva licencia emitida por la OFAC. Esta regulación permite a las empresas petroleras y de gas que operan en Venezuela pagar impuestos y regalías al Gobierno encargado, eliminando el riesgo de sanciones, siempre que los fondos se depositen en cuentas controladas por Washington.
Un permiso generalizado para la industria
A diferencia de las autorizaciones individuales otorgadas anteriormente a empresas como Chevron, esta medida representa un permiso más amplio. El objetivo, según el secretario de Energía, Chris Wright, es «liberar la economía venezolana» y motivar el regreso de las grandes corporaciones tras los eventos políticos de enero que llevaron a la captura de Nicolás Maduro.
Condiciones y prohibiciones estrictas
A pesar de la apertura, la licencia impone límites claros para garantizar la transparencia y la seguridad jurídica de Estados Unidos:
- Jurisdicción: Los contratos con Pdvsa deben regirse por leyes estadounidenses y las disputas se resolverán en tribunales de EE. UU.
- Restricciones de pago: Quedan prohibidos los canjes de deuda, pagos en oro o el uso de criptomonedas como el Petro.
- Veto geopolítico: No se permiten transacciones que involucren a entidades de Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China.
- Transparencia: Las empresas deberán entregar informes detallados sobre cada operación y pago realizado.
Asociación productiva a largo plazo
Este anuncio se produce tras la histórica reunión en el Palacio de Miraflores entre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el secretario Wright. Ambos funcionarios delinearon una «asociación productiva» que busca transformar a la energía en el motor de la nueva relación bilateral, enfocándose en petróleo, gas, minería y el sistema eléctrico nacional.
Wright enfatizó que este acercamiento forma parte de la agenda para «hacer a las Américas grandes de nuevo», promoviendo la prosperidad y la creación de empleos en Venezuela como un beneficio para todo el hemisferio occidental.
Agencias/OZ






